lunes, 27 de febrero de 2017

MARÍN. 'PINGULO', 'CANARITO' Y 'CACHAZA'. POR ANGEL G. CARRAGAL

Y el pingulo dijo:
¡El novio es un servidor, que no
baja de la burra por que soy cojo!
.
Hoy les traigo a este rincón anécdotas relacionadas con algunos de los motes de populares personajes de la historia de Marín recogidas por José González Santiago, ‘Valente’, en su ‘Viejo carné de  mi abuelo’ y del cual guardo yo una copia con mucho cariño. 
Menciona ‘Valente’ el mote de ‘Pingulo’, del que nos dice era un señor cojo que se dedicaba a la mendicidad montado en una burra. Fue un personaje muy popular en su época (no nos dice en que año pero deducimos que a principios del siglo pasado) que se llegó a casar en la parroquia de San Xulián de Marín de Arriba con una parroquiana de nombre Liberata. El día de la boda fue todo un acontecimiento. Cuando el ‘Pingulo’ llegó a la iglesia, donde le esperaba su prometida, éste se quedó a la puerta por que el animal no podía entrar. Entonces el párroco, llamado Pedrenda, salió a recibirlos para adentrarlos a la casa del Señor y casarlos según estaba previsto, pero se encontró con la novia rodeada del cortejo nupcial, pero compuesta y sin novio, al que no veía por ninguna parte. ¿Dónde está el novio?, preguntó. A lo que contesta el ‘Pingulo’: ¡un servidor, que no baja de la burra por que soy cojo!. El cura al verlo no se le ocurrió otra cosa que decir: “y usted va a ser capaz de mantener mujer e hijos montado en una burra?. El novio se cabreó y le espetó: “soy tan competente yo para mantener una familia como usted para decir misa.” “Casamientos me salen, vergüenza me da decirlo”, dijo el cura y procedió unirlos en matrimonio. Una vez finalizada la ceremonia el cojo ‘Pingulo’ acarició al animal sobre el que montaba para que echase a andar, arengándolo ¡arre Pingula!. Y el animal junto con la que ya era su esposa se pusieron en marcha. Desde aquel día Liberata dejó de serlo para llamarse igual que la burra. Y así fue -nos dice Valente- que toda la descendencia de este matrimonio pasó a llamarse ‘os pingulos’, un mote muy extendido en el municipio de Marín. De lo que no nos da cuenta en esta historia es del nombre de pila de ambos ni en que año pudo haber sucedido lo que yo hoy les cuento como el autor lo dejó escrito.
Otro de los motes de los que nos da cuenta nuestro relator es el de ‘Canarito’. Fue, según se decía entonces, “o mellor patrón de pesca salido de Marín que conoce o puerto da Coruña”, al que, a su muerte, le sucedió su hijo José ‘Cachaza’ que continuó la tradición de su padre, embarcando en pesqueros de La Coruña y Marín. ‘Cachaza’ llegaría a ser armador. Precisamente uno de sus barcos llevaba su nombre. Dice “Valente” que las sucesivas generaciones de los ‘Cachaza’  (refiriéndose a sus nietos) destacan por la generosidad que caracterizaba a su abuelo y a su padre.

Por Angel Garcia Carragal
Diario de Pontevedra
27.02.2017/Pag. 12

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