viernes, 28 de abril de 2017

MARÍN. OLLO O CAN. ¿POR QUÉ BARBACOAS EN VIGO SÍ, Y EN MARÍN NO?

Barbacoas precintadas en el Lago de Castiñeiras (Foto FdV)
Leo en el Faro de Vigo la noticia de que la Xunta de Galicia permitirá el uso de las barbacoas este verano en los montes en manos de los comuneros de aquel municipio pendientes tan solo de que la Consellería de Medio Rural ultime la autorización pertinente. Las personas de dentro y fuera del concello olivíco podrán disfrutar del servicio de barbacoa en los parajes forestales vigueses sin temor a prohibiciones ni sanciones.
La prohibición de asar en los montes surgió a raíz del gravísimo incendio de Guadalajara que durante cinco días de julio de 2006 causó la muerte de 11 miembros de los equipos de extinción. Su origen fue una barbacoa que unos excursionistas descuidaron en un merendero que supuso la quema miles de hectáreas de monte. A raíz de aquel grave suceso y coincidiendo con la ola de incendios que asolaron Galicia al año siguiente, se prohibió el uso de los asaderos de piedra en los montes dela mayoría de los municipios de Galicia.
Los montes de Marín, al igual que los de Vigo, también están afectados por la subsodicha prohibición como ocurre con el Lago de Castiñeiras, enclave situado en el monte de mismo nombre titularidad de las Comunidades de San Xulián, Santomé de Piñeiro y Vilaboa. 
El Lago de Castiñeiras se encuentra en un lugar privilegiado. Es uno de los espacios naturales más importantes de la provincia de Pontevedra dotada de una zona de recreo con mesas y asadores que se encuentran precintados debido a la prohibición por parte de la Xunta de Galicia de encender fuegos en cualquier punto del parque natural. Esta medida está provocando que el parque se quede sin visitantes puesto que la mayoría de personas que acudían a la zona lo hacían para el uso de los asadores y disfrutar de un día tranquilo comiendo con en familia y los amigos. El enorme valor natural del parque justifica su protección ante cualquier tipo de peligro, pero es evidente que la prohibición de asar en el lugar está perjudicando al turismo además de a los negocios de la zona. Los vecinos apuntan que los esfuerzos de las autoridades deberían centrarse no tanto en evitar que se realicen fuegos en el lugar sino en velar porque estos se lleven a cabo en la zona habilitada para ello y cumpliendo todas las medidas de seguridad necesarias para evitar posibles incendios en el parque.
Dicho esto la pregunta que uno se hace es: ¿por qué Vigo sí y en el Lago de Castiñeiras no?. Quizás sus Comunidades de Montes viguesas y su Concello realizaron una mejor gestión ante la Xunta que la que están realizando los comuneros del Monte de Castiñeiras y nuestro Concello? ¿Qué condiciones tendrán los montes de Vigo para que les permitan asar que no tengan los nuestros? ¿Qué es lo que hace permisible que los vigueses puedan hacer uso de las barbacoas en sus montes a diferencia de lo que ocurre en los montes del concello de Marín donde se nos prohíbe?
La recomendación que me permito hacer desde aquí está dirigida a las CC MM titulares del Monte de Castiñeiras y al Concello de Marín (concejalía de Turismo), para que juntos y tomando como base la noticia de la autorización que se le otorga a Vigo se reclame ante la Xunta de Galicia lo mismo para que se puedan usar las barbacoas del Lago y se recupere así este hermoso lugar, cada día más abandonado, para el esparcimiento y el turismo.

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