domingo, 9 de julio de 2017

MARÍN. PREGÓN DE LAS FIESTAS DEL CARMEN. POR JOSÉ MARÍA NÚÑEZ TORRENTE. DIRECTOR DE LA ENM

"Marín ha sido y es mi casa, en Marín he pasado muchos de los mejores momentos de mi vida y, aunque he nacido en Ferrol, me considero marinense de adopción. Creo que nunca os podré agradecer lo suficiente el honor que me habéis proporcionado hoy permitiéndome leer este pregón, siempre seré uno de los vuestros y siempre llevaré a Marín en mi corazón".

La alcaldesa, María Ramallo, haciendo la presentación del pregonero, 
José Mª Núñez Torrente al que acompaña la concejala de Cultura
 y Fiestas, María José de Pazo. Foto FdV
Muy buenas tardes alcaldesa, Corporación Municipal, amigos y amigas marinenses y de otros lugares que estáis hoy entre nosotros porque queréis participar en una de las mejores fiestas que existen en Galicia y en España: las Fiestas de Marín. Muchas gracias a todos por vuestra asistencia.
Hace varios días, cuando la alcaldesa, María Ramallo, me comunicó que contaba conmigo para leer este pregón, tengo que reconocer que me dio mucho vértigo, hasta me temblaron las piernas. Mi cabeza comenzó a hacerse varias preguntas: ¿por qué yo?, ¿soy la persona idónea?, ¿qué le digo a los marinenses?.....
Pensad que como comandante-director de la Escuela Naval estoy acostumbrado a “pregonar” solamente a mis subordinados, pero ellos no tienen más remedio que escucharme, les guste o no; y, además, sin rechistar. Porque soy su Jefe. Pero ante vosotros es muy diferente, me siento un tanto extraño y me enfrento a una labor difícil para mí, no soy vuestro comandante y me podéis enviar a paseo en cualquier momento. Así que, por favor, antes de que llegue ese instante avisadme y prometo callarme. A pesar del sobresalto inicial tras el ofrecimiento para leer el pregón, sabed que no lo dudé un momento, acepté de inmediato, pues era un grandísimo honor el que la alcaldesa, en nombre de todos los marinenses a los que representa, me estaba ofreciendo.
Además de sentir una gran ilusión, me abordaron innumerables sentimientos y pensamientos: el cariño que siento por esta fantástica villa y por sus gentes; mi relación familiar con Marín: aquí vivieron mis abuelos y tíos, mis padres y hermanos, mi mujer y mis hijos, conmigo; dos de mis hermanos se casaron aquí, uno de ellos en el Templo Viejo con una chica de Marín a la que conoció en el Colegio de “Los Padres Paúles”, donde eran compañeros de clase; además, tengo una gran cantidad de amigos y conocidos en Marín desde hace muchos años. Como podéis ver mi lazo afectivo con Marín es muy grande.
Pero también está mi relación profesional con Marín, aquí estudié mi carrera durante cinco inolvidables años, durante los cuales di mis primeros pasos como marino. Son muchos recuerdos, excelentes momentos vividos, frecuentes “xuntanzas”. Me vienen a la memoria los desaparecidos: Hostal-Restaurante el Merendero, Restaurante-Bar América, Restaurante Cantaclaro o el Mesón “As Cubas”. De oficial regresé a Marín en dos ocasiones: como subdirector-jefe de Estudios en 2009, con un gran reto: el cambio al nuevo modelo de enseñanza que trajo consigo la llegada del Centro Universitario de la Defensa, la llegada del Campus Universitario a Marín. Y, como ya sabéis, hace dos años regresé como comandante-director, con otros retos: evaluar aquel modelo de enseñanza y organizar el 300 Aniversario que todos juntos estamos viviendo y que está siendo algo histórico para Marín y para la Escuela.
Lo que vivimos hoy es sólo un ejemplo de la relación de Marín con la Armada, un ejemplo del presente, pero Marín ha sido una gran protagonista en la historia de la Armada y de España, mucho antes de la llegada de la Escuela Naval. Cuando Marín era un pequeño puerto llamado San Xian dos Ancorados, ya daba abrigo a los buques cuando fuera de la Ría había temporales, ofreciendo a los marinos protección y seguridad. En la historia naval de Marín hay varios nombres propios que todo marinense debería tener grabados con letras de oro: Payo Gómez Charino que con sus naves y un puñado de marinenses participó en la Reconquista de España logrando la recuperación de Sevilla; o los hermanos Gago de Mendoza, también de Marín, famosos por su valentía y arrojo y por sus continuas victorias sobre nuestros enemigos, tanto en la Guerra del Corso contra el inglés, como en la Guerra de la Independencia, liberando a Marín del francés, hace ya 208 años.
Público asistente (Foto Faro de Vigo)
El aspecto de Marín ha variado a lo largo de los años escribiendo esta historia: recordad el Priorato de Oseira, el Fuerte de San Fernando construido para defender Marín contra los ataques piratas; además, para la Armada Marín ha sido: Distrito Marítimo, Comandancia de Marina, Base Naval, Polígono de Tiro y desde 1943, Escuela Naval.
¿Y por qué está la Escuela Naval en Marín y no en otro lugar? Ni más ni menos porque las gentes de Marín quisieron que estuviera aquí. En 1938 la Armada tenía una Escuela Naval anticuada en San Fernando y buscaba un lugar mejor para construir otra más moderna. Al saberlo, un grupo de personas de Marín y Pontevedra viajaron a Burgos para hablar con el ministro de Marina, el almirante Salvador Moreno Fernández y lograron convencerle para que la nueva Escuela Naval se construyese en Marín, aprovechando las instalaciones del Polígono de Tiro Janer. Los marinenses de entonces fueron conscientes de la importancia que podía tener la presencia de la Escuela Naval para el futuro de Marín. Ya han transcurrido 74 años y el tiempo
les ha dado la razón. La Escuela ha sido y es el sustento de muchas familias marinenses, como acabamos de ver en estos vídeos; ha impulsado el desarrollo de comarca; siempre ha colaborado de forma altruista con la Villa, ha aportado a Marín una gran proyección nacional e internacional; y ha tratado de ser uno de los impulsores de la economía, la cultura, el deporte y el turismo. Pero, al mismo tiempo, ha seguido cumpliendo con su misión principal: formar a los futuros oficiales de la Armada Española.
Marín a cambio ha concedido a la Escuela Naval un entorno inmejorable para el adiestramiento de sus alumnos, ha dado una acogida y un cariño, dignos de un pueblo marinero, favoreciendo la total integración de la dotación y alumnos de la Escuela; y, además, le ha nutrido de excelentes profesionales nativos de la Villa que han dedicado su vida a la Armada. Hoy en día no se entendería Marín sin la Escuela ni la Escuela sin Marín.
Todo esto es necesario conocerlo y es crucial transmitirlo a las generaciones que van llegando para que se puedan sentir, como nosotros, orgullosos de los que nos precedieron, de unos por su lucha por la libertad de nuestro pueblo, y de otros por su gran visión. Ambos nos han dado en herencia un futuro prometedor y la Villa de Marín que hoy conocemos: una Villa próspera, alegre, turística, un ejemplo de adaptación a los tiempos, visitada cada año por miles de personas, porque la admiran, porque les atrae lo que ofrecemos: cultura, paisajes, playas, campo, mar, buena comida, bienestar y, lo más importante, buena gente.
“El presente de hoy, mañana será pasado, debemos respetarlo, conservarlo y transmitirlo”, esto lo decía Laureano Mayán. Y para ello Marín necesita personas que lo proclamen a los cuatro vientos, lo que yo llamo embajadores de Marín: En el pasado han sido importantes embajadores los anteriores Alcaldes de la Villa y sus corporaciones municipales, o personas influyentes como Laureano Mayán Taboada, José Torres Martínez o Manuel Torres a los que habría que añadir muchos otros, aunque me temo que algunos permanecerán siempre en el anonimato.
Pero en el presente creo que tenemos otros excepcionales embajadores de Marín a los que estoy seguro que reconoceréis su labor en el futuro, pero yo quiero adelantarme a hacerlo hoy: la alcaldesa con todo su equipo municipal y sus múltiples iniciativas y desvelos por Marín; Angel García Carragal y su interés en reencontrase con el pasado y en difundirlo con gran pasión y empuje; Julio Santos Pena y su labor como docente, como periodista, como ejemplo de altruismo y como contador de historias de Marín; Lois Gonzalez Dopazo, enamorado de Marín, de Galicia, defensor de lo tradicional e incansable transmisor de nuestra cultura; o Manuel Torres Viqueira (Pipo) que año a año nos recuerda la Liberación de Marín para que nunca olvidemos nuestra historia. Todos ellos, y cito de nuevo a Laureano Mayán, son personajes necesarios de Marín, que si no existieran, habría que inventarlos…
Público, alcaldesa , el pregonero, concejales y otras autoridades 
aplauden el Festival Folclórico que siguió al pregón,. Foto LVdG

Me gustaría tener un cariñoso recuerdo a los familiares, amigos y vecinos que ya no están, pero que nos han dejado una huella imborrable y que seguro estarán celebrando junto a la Virgen del Carmen, Patrona de estas fiestas y de todas las gentes del mar. También quisiera rendir un homenaje a todos aquellos que contribuyen a que podamos festejar hoy: A los bomberos, al personal de sanidad, a los miembros de Protección Civil, a los de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, a los militares en misiones internacionales y a todos los que con su generosidad y entrega nos aportan seguridad.
Y también a aquellos que están trabajando y haciendo lo posible para que disfrutemos y nos divirtamos: hosteleros, feriantes, músicos, camareros, organizadores de las fiestas y todos los que con su dedicación y trabajo nos aportan BIENESTAR.
Recordad que hay lugares del mundo donde carecen de SEGURIDAD y, por tanto, no pueden gozar de BIENESTAR. En esos lugares no es posible vivir lo que hoy nosotros estamos viviendo. Nosotros estamos acostumbrados a tener SEGURIDAD y BIENESTAR, y creemos que están garantizados. Pues no lo están, pero sabed que una parte de esa SEGURIDAD de la que gozamos hoy, nace aquí en Marín, ya que es lo que la Escuela Naval Militar a través de la formación de los jóvenes oficiales aporta a nuestra sociedad.
Nunca olvidéis que la Escuela Naval está en Marín porque Marín quiso que estuviera aquí, es un regalo que hemos recibido de nuestros antepasados y es importante que esta excelente relación entre Marín y la Escuela se mantenga en el futuro con la misma salud de hoy en día: lo habéis demostrado este año durante la celebración del 300 aniversario, durante la que todos hemos podido sentir el calor, el cariño y el apoyo de Marín.
Termino, como os he dicho Marín ha sido y es mi casa, en Marín he pasado muchos de los mejores momentos de mi vida y, aunque he nacido en Ferrol, me considero marinense de adopción. Alcaldesa, amigas y amigos, creo que nunca os podré agradecer lo suficiente el honor que me habéis proporcionado hoy permitiéndome leer este pregón, siempre seré uno de los vuestros y siempre llevaré a Marín en mi corazón.
No me queda más que agradecer a todos vuestra atención y deciros que el Concello de Marín ha preparado un programa de Fiestas muy completo y variado, como ya nos tiene acostumbrados, cada vez se superan un poco más. Estoy seguro de que todos lo disfrutaremos. Os invito a pasarlo bien durante estos días, disfrutad de las fiestas, dejad los problemas a un lado y sed muy felices… Ahora por favor gritad conmigo con un gran VIVA: ¡VIVAN LAS FIESTAS DE MARÍN! ¡VIVA MARÍN!

No hay comentarios:

Publicar un comentario