Estamos en Carnaval y en pleno invierno. Época con un claro componente gastronómico y como tal propicia para degustar un buen cocido o una buena laconada, ¿y de postre...? pues lo clásico en nuestra tierra: ‘orellas e filloas’, dulces que no faltarán estos días en nuestras mesas porque en Marín al igual que en todos los pueblos de Galicia hemos heredado las buenas costumbres de nuestras abuelas y nuestras madres, excelentes reposteras que elaboraban en sus propias casas deliciosas empanadas, roscas de Pascua, tortas de ‘rixóns’, etc. y por supuesto riquísimas, repito, ‘orellas e filloas’, de las que yo -¿y quién no?- soy fiel devoto.
Y precisamente de divulgar nuestras tradiciones se preocupan mucho en el Ateneo, guardián de nuestras tradiciones culturales, (antes Asociación de Cultura y Arte Santa Cecilia de Marín) como es el caso de las relacionadas con el ‘entroido’. Ahí está sino la espléndida y cuidada organización del ‘Enterro da Sardiña’ y que con el apoyo del Concello de Marín se celebra todos los años en el ‘Mércores de Cinza’, actividad a la que desde 1985, y por iniciativa del entonces presidente de la entidad Alfonso B. Epifanio, se le añadió el divulgativo concurso de repostería del Carnaval, es decir, de ‘orellas e filloas’ (perdón por la redundancia) que ya se ha convertido en un imprescindible en la programación del ‘entroido’ marinense, y que tendrá lugar precisamente mañana martes, una cita con la que cada año se pretende poner en valor el talento repostero de los concursantes al tiempo que se mantienen vivas las típicas recetas del Entroido de Galicia.
Y al hilo de esta información quiero aprovechar para traer a colación cual es el origen de ambos postres. “La filloa está emparentada con los 'crêpes' bretones lo que hace que algunos aprovechen para proclamar su origen celta. Sin embargo hay indicios que apuntan a que los romanos ya consumían una mezcla sencilla en forma de torta. Algunas referencias hablan de una comida elaborada con agua, especias, miel, huevos y harina llamada ‘phyllon’ palabra de origen griego que, si la pronunciamos, guarda mucha relación con nuestra conocida filloa.” (Loreto Peteiro. Periodista gastronómica)
Por su parte las ‘orellas’, a la vista de estudiosos de la culinaria en el mundo, “es uno de los sabores más clásicos del Carnaval. Son una de las llamadas 'frutas de sartén', quizás herencia árabe, pero que podría ser hasta romana.” Evidentemente, se trata de un postre popular, de modo que cada cual las hace a su modo.
“Como la mayoría de la tradición gastronómica gallega tiene orígenes humildes. Y, en el caso de esta típica receta, tiene una relación con la religión, la cual impide comer carne durante la cuaresma. Las ‘orellas’ de carnaval tienen relación directa con la misma parte del cuerpo del cerdo. Esto es debido a que muchos afirman que son llamadas así por su parecido con las orejas de este animal”, (Pan-Artesano. Ourense). Feliz ‘entroido’.


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